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    Cuando una empresa no se comporta éticamente, o cobra un precio desproporcionado, o da un mal servicio, los ciudadanos, según se nos dice, tenemos la opción de no aceptar sus productos. Esa es la pequeña porción de poder que se nos ha dado en este juego de la oferta y la demanda de la economía de mercado.

    En realidad no siempre tenemos esa opción. Hay cosas como Luz, Agua, Gas, Teléfono, Gasolina, Transporte, Banca... que tenemos que pagar si queremos mantener una vida 'normal'. Son sectores acaparados por oligopolios privados o privatizados. Impuestos medievales que cobran empresas privadas y que tenemos que pagar sí o sí. Quizás por eso, justamente estas empresas sean las que tienen mayores beneficios en estos momentos de crisis. Cuando el ciudadano medio ve su sueldo reducido, sus tarifas suben, y queda mucho menos para el gasto que puede escoger, el que iria a la economia productiva, la de la pequeña y mediana empresa, la que tira del empleo.

    Esta situación se ve alimentada por las llamadas puertas giratorias, es decir, personajes que un día están en el gobierno y al día siguiente están trabajando en las grandes del mismo sector al que se favoreció. Cuando no meten a los lobbies del sector directamente en el gobierno. No es de extrañar que la administración, lejos de proteger al ciudadano, legisle en su contra.

    La gran tragedia es que estamos obligados a seguir alimentando a este monstruo con nuestro sueldo. Contra más dinero dedicamos a estos impuestos encubiertos, menos dinero tenemos para dedicar a la economía productiva. Dependemos de ellos, estamos enganchados, que vas a hacer sin luz, sin gas, sin teléfono... Contra más dinero tiramos al pozo sin fondo de sus filiales en paraísos fiscales, más poderosos se vuelven. Una tragedia porque no hay más opción... o si?

    Pues sí que hay algunas opciones, y más que iran saliendo poco a poco. Opciones audaces, imaginativas y ilusionantes, que hacen posible el desenganche, cada una en un aspecto, sin tener que necesariamente privarnos de una vida normal.

    Este proyecto nace de la voluntad de difundir estas alternativas, porque a menudo se desconocen o se mal conocen, y facilitarlas, porque a veces el desenganche no es algo trivial o simplemente da vértigo. Para ello ecopilaremos la información, propondremos charlas y acciones de desenganche colectivo, grupos de soporte... Os invitamos todos a participar.